8 de junio de 2014

De canciones, de cantantes


Mi entrada de anteayer creo que era distinta de las anteriores. Como ya conté, sigo tratando de encontrar lo que sea más del gusto de mis lectores. Ese es un importante objetivo de este blog. Me acojo a lo que cité del célebre personaje de Valle, el marqués de Bradomín: “Yo no aspiro a enseñar, sino a divertir”. Bueno, también tengo la ilusión de poder descubrir alguna cosa a los más jóvenes.

En esa entrada había un chiste, contado sin estridencias o zafiedades, ¿por qué no? Venía algo a cuento. Hoy quiero dar la dirección de un video y decir dos palabras sobre el intérprete. Todo está relacionado con la canción La paloma, de la que hablé, y seré breve. La dirección es la siguiente: http://youtu.be/HenA2erkQ8Y.

El vínculo remite a una de las infinitas versiones de la canción. El cantante, Semino Rossi, no es muy conocido en España, pero sí en Alemania. Canta muy melosamente, lo que, seguramente, es más apreciado allí, y tiene un aspecto atildado y franco. En inglés se diría que “he looks a very neat person” (parece una persona muy neta). Yo he leído esa expresión en Baroja: una persona muy neta; es decir, muy clara, muy fiable. No es el típico rompecorazones latino.

  El video muestra unas bellas fotos de una Habana casi derruida y, sin embargo, atractiva, graciosa y cautivadora. Rossi es una de esas personas valientes, arriesgadas, que me gustan. Nació en Rosario, Argentina, en 1962. A los veintitrés años tomó un billete de avión para España (sólo ida), dispuesto a no volver. Al año siguiente conoció en Innsbruck a una italiana de Tirol del Sur, con la que se casó. Ahora vive en Austria y ya dije que es muy valorado y querido en Alemania. Canta en alemán, italiano y español.

De la otra canción de la que también hablé —La Bohème, de Aznavour— no doy dirección de video; hay a montones. Y eso es todo por hoy. Breve, ¿verdad? Mejor.